¡Hola
chicos y chicas!
Hoy
nos gustaría hablaros un poco sobre la vida de una de nosotras y con ello
también de la importancia de la protección solar porque ¡tenemos el verano a la vuelta de la esquina!
Por
suerte o por desgracia nací en la isla de Ibiza, en las Islas Baleares. Sí, sé
que ahora estaréis pensando: “Ibiza, que guay!”, “¡la fiesta de Ibiza es la
mejor!” o incluso algunos comentarios como: “¿cierra en invierno la isla? Por
ello digo por desgracia, porqué a veces no sienta nada bien ser “famosos” por
las fiestas u otras adicciones que ésta presenta.
Poca
gente conoce el encanto o los rincones más increíbles que hayamos podido ver en
años, pero chicos, vivimos del turismo y más vale no quejarse por
la imagen que pueda tener. Sí, me gustaría que nos conocieran por las
impresionantes playas con agua cristalina, los restaurantes o la cultura, pero no hemos sido tan "suertudos", nos conocen por albergar las mejores
fiestas y discotecas que pueda haber en el mundo. A pesar
de esto, puedo decir que ¡me siento muy orgullosa de mis raíces ibicencas!
La decisión de estudiar en Barcelona era una cosa que tenía muy clara desde
pequeña. Finalmente elegí estudiar enfermería. Pensaba
que para poder madurar y abrir la mente necesitaba cambiar de aires, salir de
la rutina, ya que al estar en una isla tan pequeña, llega un momento en el que te agobias. Los primeros meses fueron difíciles, pero poco a poco te acostumbras al
cambio de ciudad, a las nuevas amistades, incluso a nuevos medios de
transporte como el metro, ya que la isla carece de éste.
Ya llega el buen tiempo, ¡en
un abrir y cerrar de ojos tenemos el verano aquí! Por ello, he decido hablaros
del calorcito y uno los problemas asociados más importantes, sobretodo en Ibiza y
Formentera, en las islas Pitiusas como se conocen en Baleares: el Sol,
necesario para vivir e incluso beneficioso pero, perjudicial a largo plazo si
nos exponemos horas y horas sin ningún tipo de protección.
Los
rayos ultravioleta (UV) son una forma invisible de radiación que puede penetrar
en la piel y dañar las células. Esta radiación es el factor de riesgo principal
para la mayoría de los cánceres de piel. Los UVA y los UVB son la causa
principal de los efectos dañinos de sol en la piel: dañan el ADN de las células, afectando a los genes que controlan el crecimiento de las células, es así como empieza el cáncer de piel (consecuencia de una exposición prolongada). El grado de exposición a la luz ultravioleta depende de la
intensidad de los rayos, del tiempo de exposición y de cómo esté protegida la
persona.
Casi
todo el mundo ha sufrido quemaduras solares por la exposición a los rayos
UV. Una exposición
prolongada puede causar diferentes efectos sobre la piel: envejecimiento prematuro, arrugas, pérdida
de la elasticida, manchas oscuras y cambios precancerosos (pieles ásperas, secas o escamosas). También aumenta el riesgo de sufrir
problemas oculares o incluso puede llegarse a suprimir el sistema inmunológico
de la piel.
Así
que chicos, la mejor manera de disminuir el riesgo es proteger la piel del Sol
con protectores solares (filtros o protectores) y otras medidas de
protección, ¡tomad nota!
- Evitar la exposición durante las 12 de
la mañana a las 4 de la tarde
- Recordar que a mayor altitud más rápido
se quema la piel con la exposición al sol.
- Usar protección contra el sol incluso en
los días nublados ya que las nubes no protegen del sol y pueden
intensificar los rayos UVB
- Evitar las superficies que reflejen la
luz como: agua, arena nieve, áreas pintadas de blanco…
- Usar ropa protectora para proteger la piel además del fotoprotector
¡Es
importante no confiar sólo en el protector para protegerse del Sol!
Por
ello os vamos a hablar de los mejores protectores solares:
- Los que bloqueen tanto los rayos UVA
como UVB, considerados de amplio espectro
- Bloqueador solar con etiqueta FPS
(siglas de protección solar) de 30 o más.
- Aquellos que son resistentes al agua, incluso si las actividades no incluyen la natación. Este tipo permanece en la piel por más tiempo cuando la piel está mojada.
Al
aplicar el protector solar debemos:
- Usarlo todos los días que estemos
expuestos al Sol, incluso por un corto tiempo.
- Aplicarlo 30 minutos antes de salir al
aire libre para obtener mejores resultados. Esto le da tiempo al protector
para que la piel lo absorba.
- Recordar usar protector solar durante el
invierno
- Aplicar una cantidad grande en todas las
áreas expuestas.
- Aplicar siempre después de nadar o
sudar.
- Utilizar un bálsamo labial con bloqueador solar.
Y
hasta aquí el post de hoy. Espero que toda la información proporcionada en éste
os haya servido para prevenir la terrible palabra “cáncer” y, además, cuidar de
vuestras pieles ¡porqué es mejor lucir una bonita piel con 50 años que lucir un
bronceado 10 cuando somos jóvenes!


Muy buena reflexión... a menudo no somos conscientes del peligro que conllevan este tipo de actividades cuando nos lo estamos pasando bien, y no nos damos cuenta de que pueden acabar pasando factura en el futuro!!
ResponderEliminarGracias por seguirnos Iris! hemos de tomar conciencia de los peligroso que puede llegar a ser el sol..nos alegra muchísimo que este tipo de cosas ayuden a reflexionar sobre ello! Un saludo
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